Pedro Villar, una apuesta de presente que el Barça protege hasta 2030
La renovación de Pedro Villar hasta 2030, con opción a una temporada adicional, supone algo más que asegurar la continuidad de otro talento de La Masia. A sus 18 años, el centrocampista gallego comienza a encontrarse en ese punto en el que deja de ser únicamente una promesa del Juvenil A para convertirse en una alternativa cada vez más real para el Barça Atlètic de Juliano Belletti.
El FC Barcelona ha decidido proteger a un futbolista cuya progresión durante el último curso ha sido evidente. Villar debutó oficialmente con el filial el pasado 7 de enero ante el Valencia Mestalla y terminó participando en nueve encuentros con el segundo equipo, pese a ser todavía juvenil de segundo año. Ahora, después de ganarse nuevamente la confianza de Belletti durante la pretemporada, su situación comienza a cambiar.

UN MEDIOCENTRO QUE OFRECE ALGO DIFERENTE
Una de las principales virtudes de Pedro Villar está en su capacidad para interpretar el juego. Puede actuar como ‘6’, pero también desenvolverse como interior cuando el partido exige adelantar su posición. Tiene criterio con balón, buena lectura táctica y facilidad para encontrar soluciones cuando el rival aumenta la presión.
Pero Villar no es únicamente un centrocampista encargado de organizar. Su llegada desde segunda línea se ha convertido en otro de sus grandes argumentos. La pasada temporada anotó siete goles en 16 partidos de Liga con el Juvenil A, además de marcar en la UEFA Youth League, la Copa del Rey y la Copa de Campeones. Unos registros importantes para un jugador cuya influencia comienza muchos metros más atrás.
LA CONFIANZA DE BELLETTI

Juliano Belletti conoce perfectamente las posibilidades del gallego y ya demostró durante el pasado curso que no tiene problemas en recurrir a los juveniles cuando considera que están preparados. Villar fue uno de ellos y esta pretemporada está confirmando que aquella aparición con el filial no fue circunstancial.
El técnico brasileño le está ofreciendo minutos en diferentes escenarios, incluso desde el once inicial. Ante el CF Vilanova volvió a ser titular en un partido complicado, marcado por la presión rival y la dificultad del conjunto culé para encontrar espacios. Precisamente estos encuentros pueden resultar fundamentales para su crecimiento. El salto al fútbol sénior obliga a decidir más rápido, convivir con una mayor intensidad y aprender a competir incluso cuando el equipo no consigue imponer completamente su juego.
UNA RENOVACIÓN PENSANDO EN EL SIGUIENTE PASO
El contrato hasta 2030 permite al conjunto catalán proteger a uno de sus centrocampistas con mayor proyección, pero también representa un importante voto de confianza hacia el futbolista. Eso no significa que Villar tenga el camino asegurado. La competencia dentro de La Masia es enorme y todavía necesita continuidad para demostrar hasta dónde puede llegar.

Su siguiente desafío parece claro: dejar progresivamente de ser un futbolista del Juvenil A que ayuda al filial para convertirse en una pieza habitual dentro del equipo de Belletti. Con apenas 18 años tiene tiempo para conseguirlo. Su inteligencia táctica, capacidad para superar líneas, llegada al área y conocimiento del modelo juegan a su favor. El Barça ya ha hecho su movimiento asegurando su futuro. Ahora será Pedro Villar quien tenga que demostrar sobre el césped que la apuesta hasta 2030 está justificada.