La NFL elimina el Pro Bowl y marca un hito histórico en el deporte profesional estadounidense
La liga pone fin a su tradicional Juego de las Estrellas después de más de siete décadas. Desde la temporada 2026, se seguirá reconociendo a 88 Pro Bowlers, pero ya no habrá partido entre AFC y NFC, flag football ni competiciones de habilidades
La NFL ha puesto punto final al Pro Bowl. Después de años buscando una fórmula capaz de recuperar el interés del público y de los propios jugadores, la liga estadounidense ha decidido eliminar definitivamente su tradicional Juego de las Estrellas a partir de la temporada 2026.
La medida supone un cambio histórico dentro del deporte norteamericano, ya que la NFL se convierte en la primera de las grandes ligas profesionales de Estados Unidos en prescindir de su All-Star Game, rompiendo con una tradición profundamente arraigada en el país. NBA, MLB y NHL, entre otras competiciones, siguen manteniendo sus respectivos eventos de estrellas.
Sin embargo, la desaparición del evento no significará el final de la consideración de Pro Bowler.
88 Pro Bowlers y ningún sustituto
La NFL seguirá seleccionando cada temporada a 88 jugadores, que formarán oficialmente la clase del Pro Bowl. La elección continuará realizándose mediante un sistema de votación repartido a partes iguales entre aficionados, jugadores y entrenadores.
La principal novedad, además de la desaparición del partido, será la eliminación de los sustitutos.
Hasta ahora, las lesiones, las renuncias o la participación de algunos futbolistas en el Super Bowl provocaban que numerosos jugadores inicialmente no seleccionados acabasen entrando en las plantillas del Pro Bowl. Una situación que, con el paso de los años, había contribuido a reducir el valor de la distinción.
Desde 2026, únicamente los 88 jugadores elegidos originalmente podrán ser considerados oficialmente Pro Bowlers.
La NFL pretende así reforzar el prestigio de uno de los principales reconocimientos individuales de la competición
Peter O’Reilly, vicepresidente ejecutivo de la liga, explicó que el objetivo es que la selección vuelva a centrarse en distinguir a los mejores jugadores de cada temporada y que recibir ese reconocimiento tenga todavía mayor significado para futbolistas, familias, franquicias y aficionados.
Un evento que llevaba años buscando su identidad
La desaparición del Pro Bowl es el desenlace de una transformación que comenzó hace más de una década.
Durante gran parte de su historia, las principales estrellas de la American Football Conference (AFC) y la National Football Conference (NFC) se enfrentaban en un partido tradicional de fútbol americano. Sin embargo, la falta de intensidad competitiva y, sobre todo, el riesgo de lesiones fueron deteriorando progresivamente el atractivo del encuentro.
La NFL experimentó con distintos formatos. En 2014 abandonó temporalmente el clásico AFC contra NFC para introducir un draft de jugadores y posteriormente recuperó el enfrentamiento entre conferencias.
El cambio más importante llegó en 2023, cuando la liga abandonó definitivamente el partido de tackle football y creó los Pro Bowl Games, combinando pruebas de habilidades con partidos de flag football.
La intención era ofrecer mayor espectáculo y reducir considerablemente el riesgo físico para los jugadores. Pero tampoco fue suficiente.
Después de continuar modificando el formato, y trasladar los últimos Pro Bowl Games a la semana del Super Bowl, la NFL ha decidido abandonar definitivamente cualquier competición asociada al evento.

Los jugadores serán homenajeados en Los Ángeles
Aunque ya no habrá partido, los seleccionados seguirán teniendo un reconocimiento presencial.
Los 88 Pro Bowlers de la temporada 2026 serán invitados a Los Ángeles durante la semana del Super Bowl para participar en una celebración organizada por la NFL.
La liga quiere que el protagonismo pase del encuentro de exhibición al propio mérito deportivo de haber sido seleccionado entre los mejores futbolistas de la competición.
El final de una era en la NFL
Durante décadas, el Pro Bowl fue una de las grandes tradiciones que acompañaban el cierre de cada temporada de la NFL. Su relevancia deportiva, sin embargo, había disminuido progresivamente.
La naturaleza del fútbol americano hacía especialmente complicado construir un partido de exhibición competitivo. Para las principales estrellas de la liga, arriesgarse a sufrir una lesión en un encuentro sin consecuencias deportivas resultaba cada vez menos atractivo.
La NFL ha terminado aceptando una realidad que llevaba años intentando solucionar mediante cambios de formato: el valor del Pro Bowl estaba mucho más en ser elegido que en disputar el partido.
Por eso, desde la temporada 2026, la distinción sobrevivirá aunque desaparezca el espectáculo que históricamente la acompañaba.
Después de más de siete décadas, el Pro Bowl como Juego de las Estrellas de la NFL pasa a la historia.
La liga mantiene a sus Pro Bowlers, pero elimina el partido.
Y, de paso, abre un precedente inédito entre las grandes competiciones profesionales estadounidenses: una liga sin All-Star Game.