Monday Night Football: Rompe quinielas! Chicago derrota de manera sobrada a los Eagles en casa
¡Menudo partidazo nos regalaron anoche en el Monday Night Football de la NFL! Los Chicago Bears le pasaron por encima a los Philadelphia Eagles con un contundente 27-7 en Soldier Field, dejando a todo el mundo con la boca abierta. Pónganse cómodos, agarren a sus mascotas, abrácenlas fuerte y vámonos recio con los detalles.
¡Madre mía, qué voltereta de guion nos tiramos anoche! Nadie, absolutamente ningún hater, se esperaba este numerito en la Semana 3. Con los Bears sufriendo bajas durísimas y teniendo que echar mano del veterano Case Keenum un auténtico abuelo de los emparrillados con 38 años, la mesa parecía puesta para que los Philadelphia Eagles vinieran a comerse el emparrillado de Chicago sin miedo.
Pero los osos salieron con el cuchillo entre los dientes, con una rabia y una solidez defensiva que dejaron a Jalen Hurts y compañía más perdidos que tu tía solterona.
PRIMER Y SEGUNDO CUARTO: ¡GOLPES Y EFECTOS DE EMOCIÓN!
El arranque fue puro desmadre táctico. Los Bears empezaron marchando como si estuvieran en su casa: una serie ofensiva de diez, donde el veterano Keenum se inventó un pase primoroso para que Luther Burden III rompiera la cintura de la defensiva y abriera el marcador. ¡Primer golpe sobre la mesa y los locales mandando 7-0!
Los Eagles intentaron responder, pero parecía que traían los tacos cruzados. Primero, Tank Bigsby soltó el ovoide, regalando un balón de oro en la yarda 15. Para colmo, Jalen Hurts se llevó un susto de muerte tras un golpe por el que tuvo que entrar brevemente a revisión por conmoción. En esta acción ya se estaba liando parda, con varios jugadores empujándose y, desde la banca, los entrenadores recitando los salmos.
Eso obligó a ver fugazmente a Andy Dalton en los controles, que se mandó una intercepción de risa loca en plena zona roja. Eso sí, con el reloj agonizando en la primera mitad, Hurts regresó a la cancha y, con la presión de la línea defensiva de los Bears en el cuello, se inventó un sneak de quarterback justo en el último suspiro para acercar las cosas. Los Bears se fueron al descanso 10-7, porque Cairo Santos ya había clavado un gol de campo antes. ¡Se calentaba el partido!

TERCER Y CUARTO CUARTO: LA MURALLA IMPENETRABLE DE LOS BEARS Y LA CAÍDA DE LAS ÁGUILAS
A la vuelta de los vestidores, a la maquinaria de Philadelphia simplemente se le olvidó la motivación. La defensa de Chicago se puso en modo “you shall not pass” y secó por completo a Saquon Barkley, quien, tras correr con furia en el primer tiempo, en el complemento se quedó con 9 míseras yardas.
Tras un gol de campo de 48 yardas de Cairo Santos para colocar a los Bears 13-7, Keenum se sacó un bombazo de 41 yardas conectando con Kalif Raymond ante una cobertura rota de la secundaria de los Eagles, dejando a los defensivos buscando el ovoide en los cielos. En un drive de 7 jugadas y 38 yardas, que apenas consumió tres minutos, los Bears ya estaban por delante 20-7.
Ya para rematar, en el último cuarto, el propio Keenum se metió hasta la zona de anotación con una carrerita de una yarda, culminando una ofensiva eterna de más de siete minutos que consumió el reloj y la paciencia de los visitantes. Para cerrar con broche de oro, T.J. Edwards interceptó a Hurts en un pase que parecía llevar el destino escrito en el ovoide. Los Bears cerraban así un doloroso 27-7 en casa a su favor.

NUMEROS ROJOS PARA LOS EAGLES Y LA FIESTA EN EL SOLDIER FIELD
Este encuentro nos deja claro que en la NFL no hay enemigo pequeño ni partido escrito. Los Bears se colocan con marca de 2-1 demostrando que su aparato táctico funciona a la perfección sin importar quién esté bajo el centro.
- El show de Case Keenum: 24 de 34 en pases, 247 yardas aéreas, 2 pases de anotación y 1 anotación por tierra, rompiendo récords como el jugador más viejo en la historia de los Bears en conseguir un touchdown terrestre a sus 38 años y 223 días.
- Ofensiva de los Eagles maniatada: Philadelphia apenas sumó 248 yardas totales en todo el encuentro.
- Eficacia en tercera oportunidad: Los Eagles sufrieron horrores, registrando un terrible 22% de efectividad (apenas 2 de 9 conversiones).
- Control del balón y errores: 3 entregas de balón totales para los visitantes (2 intercepciones a Hurts y 1 balón suelto de Bigsby) que sentenciaron por completo sus aspiraciones en el Soldier Field.
Si bien dicen por ahí que el diablo sabe mas por viejo que por diablo! en hora buena los Bears y Case Keenum