Thursday Night Football; ¡Los Osos sobreviven al tiroteo y le rompen la ilusión a Nueva Inglaterra en Soldier Field!
La Semana 7 empieza con un Drake Maye firmando números excelentes que no fueron suficientes para darle la victoria a New England ante los Bears. La incapacidad de la defensiva de los Patriots para frenar las explosiones aéreas en los momentos clave terminó siendo la clave de la victoria de Chicago.
El ataque de los New England Patriots fluía padrísimo bajo el mando de Drake Maye, pero lo que realmente dictó el ritmo fue el colmillo de Caleb Williams y la forma en que los Bears aprovecharon cada desatención profunda. Uno pensaría que los Pats tenían con qué ganarlo, pero la analítica es fría: la secundaria permitió que Williams promediara unas groseras 14.0 yardas por pase completado y les clavara 308 yardas aéreas sin lanzar una sola intercepción.¡Una verdadera chulada de partido que terminó 30-24 a favor de Chicago!
PRIMER Y SEGUNDO CUARTO: EL ZARPAZO INICIAL DE CHICAGO Y LA RESPUESTA DE MAYE
En el primer cuarto, los locales armaron un arranque que hizo pensar, la neta, que se venía una noche larga para los visitantes. Cairo Santos abrió la cuenta con un gol de campo de 43 yardas tras una marcha rapidísima. Poco después, D’Andre Swift coronó una serie arrolladora de 74 yardas, arrastrando a la defensa para meterse hasta la cocina con un acarreo de 4 yardas hasta la zona de anotación. Los Bears terminaban el primer capítulo ganando 10-0 sin sudar de más.
En el segundo cuarto llegó el despertar de New England. Drake Maye decidió rifarse el físico y, después de una serie que consumió poco más de cinco minutos del reloj, rompió el cero con una jugada personal de 7 yardas para touchdown. Sin embargo, Chicago no bajó la intensidad: Santos conectó otro gol de campo de 31 yardas y, poco después, Caleb Williams sacó un escopetazo de 24 yardas para Luther Burden en las diagonales. Burden estuvo intratable y terminó la noche con 4 recepciones para 130 yardas.

Parecía que los Pats se iban al vestidor noqueados, pero Maye se sacó de la manga un bombazo de 48 yardas hacia Rhamondre Stevenson cuando apenas quedaban 14 segundos. New England se marchaba al descanso perdiendo 20-14, pero con el orgullo por los cielos.
TERCER Y CUARTO CUARTO: EL TIROTEO Y LA JUSTA REALIDAD EN SOLDIER FIELD
Los visitantes sentían que podían armar la remontada épica, pero en el tercer cuarto la maquinaria de los Bears volvió a castigar. Caleb Williams armó otro drive de 72 yardas que culminó encontrando a su ala cerrada Colston Loveland con un pase de anotación de 12 yardas. El marcador se estiraba hasta el 27-14.
Pero Drake Maye, que terminó el duelo con 24 pases completos para 321 yardas y dos touchdowns, no se achicó y mandó otro bombazo, esta vez de 30 yardas hacia Eli Raridon. La pizarra se ponía 27-21 y Soldier Field enmudecía. ¡Había partido! Ya en el último cuarto, la tensión se cortaba con cuchillo. Las trincheras empezaron a apretar y Chicago recurrió a la potencia de pierna de Cairo Santos, quien se sacó un tremendo gol de campo de 58 yardas cuando quedaba apenas minuto y medio de juego.

Los Pats respondieron a toda prisa con un gol de campo de 47 yardas de Andrés Borregales a falta de 37 segundos. El marcador señalaba 30-24, pero el milagro desapareció de golpe: ¡Chicago recuperó la patada corta! Inmediatamente, Caleb Williams puso rodilla en tierra, consumió los últimos segundos y liquidó las esperanzas visitantes. ¡Una victoria cardíaca que mantiene a la fanaticada de la Ciudad de los Vientos soñando en grande!