Semana 3 | Thursday Night Football: ¿Lambeau Field sin presión para los Falcons?
La temporada regular de la NFL no da tregua y el Thursday Night Football nos regaló un choque de realidades entre unos Atlanta Falcons que venían con el cuchillo entre los dientes y unos Green Bay Packers que celebraban su primer partido en casa (aunque desearían no haberlo hecho contra los Falcons).
Pero seamos claros desde el principio: Matt LaFleur no perdió este partido; su coordinador defensivo y la línea terrestre decidieron irse de cañas y le regalaron el juego a Atlanta. Lo que vimos ayer, en la victoria de los Falcons por 35-14, fue una paliza histórica que dejó a los queseros con un mal sabor de boca.
PRIMER Y SEGUNDO CUARTO: LA FALSA REALIDAD DE GREEN BAY Y EL DESPERTAR DEL MONSTRUO
El partido empezó bastante parejo y engañoso. Tras un primer intercambio en el que la defensa de Green Bay logró interceptar a Michael Penix Jr., gracias a una lectura de Xavier McKinney, parecía que la noche pintaba de maravilla para los locales. Jordan Love leyó bien la situación, sacó la chuleta y armó un buen drive de 12 jugadas y 82 yardas para conseguir el primer TD. Tras un bombazo profundo de 43 yardas a Matthew Golden, Love conectó con Christian Watson en una jugada de engaño para poner el 7-0. En ese momento, todo el estadio estaba con los ánimos por los cielos y parecía que venía una fiesta en Lambeau Field.
Pero ¿qué creen? La alegría les duró lo que un suspiro. Los Falcons ajustaron su esquema bloqueando por zona y el eye test no mentía: la frontal de los Packers estaba perdida, jugando al tochito bandera en el parque del barrio. Bijan Robinson rompió un acarreo brutal de 55 yardas y, dos jugadas después, cruzaba las diagonales para poner el 7-7.

En el segundo cuarto, Atlanta tomó el control total. La secundaria de Green Bay empezó a derrumbarse por sí sola en coberturas individuales. Penix empezó a repartir juego con calma y comodidad, mientras Atlanta se fue al descanso arriba en el marcador, dejando a la afición quesera checándose la tensión constantemente.
TERCER Y CUARTO CUARTO: LA CLÍNICA DE PENIX Y EL COLAPSO QUESERO
Si la primera mitad nos dejó dudas, la segunda fue un monólogo absoluto de los visitantes. Salieron del vestuario decididos a dejar claro quién mandaba en el juego. La defensa de Green Bay fue un auténtico colador; no podía frenar absolutamente nada. Mientras el perímetro intentaba descifrar quién marcaba a quién, Drake London se dio un festín atrapando balones profundos y en trayectorias cruzadas, aprovechando cada hueco que los esquemas rotos le dejaban.
En el tercer cuarto tendríamos solamente tres drives: dos de Green Bay, que terminaron con 0 puntos, y uno de Atlanta que acabó en touchdown. Fueron 12 jugadas y 87 yardas para que el poderoso corredor de los Falcons, Bijan Robinson, apareciera por el lado izquierdo y sumara 7 puntos más para colocar el marcador 24-7.

Para el último cuarto, el partido ya estaba en la bolsa de los Falcons, que llegaron a meter 27 puntos sin respuesta. Veíamos a un Jordan Love desesperado, lanzando el balón a lo loco porque el juego terrestre de los Packers estaba completamente anulado. Love se comió la presión de dos linieros y temía por su vida en cada jugada.
Y aunque logró un pase de touchdown de consolación hacia el final, otra vez con Matthew Golden por la vía aérea, el daño ya estaba hecho. Matt LaFleur tiene que arreglar este desastre táctico en la defensa para la próxima semana o la temporada se les va a ir por el caño.
LOS NÚMEROS NO MIENTEN:
Las métricas respaldan todo lo que vimos en el emparrillado. Aquí están los números de los capos del partido:
- Bijan Robinson (RB, Falcons):
- 29 acarreos para 194 yardas terrestres.
- Promedio de 6.7 yardas por acarreo y 2 touchdowns. Literalmente hizo lo que quiso por tierra.
- Drake London (WR, Falcons):
- 9 recepciones para 194 yardas.
- Destrozó su récord personal; los cornerbacks de Green Bay todavía lo están buscando.
- Michael Penix Jr. (QB, Falcons):
- 256 yardas por aire, 1 TD y 1 INT, manejando el reloj en un partido en el que Atlanta superó los 37 minutos de posesión.
- Jordan Love (QB, Packers):
- 312 yardas por aire y 2 touchdowns, lanzando la locura de 53 intentos de pase, con 28 completos, debido a un ataque terrestre inoperante que apenas sumó 17 yardas totales en todo el encuentro para Green Bay.
¿Estaremos viendo la verdadera cara de los Atlanta Falcons en esta Semana 4? ¿O solamente fue un destello de luz que, con el paso del tiempo, veremos apagarse?